Los temores y prejuicios han acompañado
al VIH/sida desde su aparición. Las explicaciones
científicas sobre el virus hasta el momento han
sido insuficientes para terminar con ideas equívocas
sobre las formas de transmisión, desarrollo y
manifestación del virus en el cuerpo humano.
A pesar de las campañas informativas
que tratan el tema desde una óptica científica,
persisten en el imaginario social mitos que obstaculizan
un combate eficaz y certero. Los profesionales de la
salud no son ajenos a esta situación, la carencia
de conocimientos ha provocado que se cometan faltas
éticas en la impartición de servicios
médicos hacia las personas portadoras del virus
de la inmunodeficiencia humana (PVVS) que las estigmatizan
y contribuyen al deterioro de su salud física
y emocional.
Como consecuencia de lo anterior y de
un inadecuado manejo del tema en algunos medios de comunicación,
una buena parte de la población que acude a recibir
atención odontológica percibe al consultorio
dental como un espacio en que potencialmente se está
expuesto a contraer el virus. Si bien cabe la posibilidad
de adquirirlo por la constante secreción de sangre
y fluido gingival, ésta es remota si se trata
de un lugar en que se aplican medidas de higiene adecuadas.
En entrevista concedida a esta agencia,
Alfredo Sakar Allende, vocero de la Asociación
Dental Mexicana (ADM), habla acerca de la relación
existente entre el VIH/sida y la odontología.
Explica que los dentistas constituyen un grupo de riesgo
porque trabajan en un ambiente rodeado de sangre, sin
embargo, añade, “esto puede ser aprovechado
en el ámbito de la prevención pues es
conveniente que estos profesionistas vean a todos sus
pacientes como potenciales portadores del virus para
evitar nuevos casos de infección”.
Sin embargo, de acuerdo con un estudio
elaborado en la Ciudad de México en julio de
2003, los odontólogos no son los únicos
que desconfían acerca del estado serológico
de sus pacientes, pues éstos han externado dudas
acerca de recibir atención en una clínica
en la que saben se atiende a PVVS o labora algún
odontólogo VIH positivo.
El documento indagó entre personas
mayores de 18 años el tipo de servicio odontológico
que utilizaban, su percepción sobre el riesgo
de transmisión del virus en el consultorio dental
y contiene el reporte sobre la intención de continuar
el tratamiento conociendo previamente que en ese lugar
laboraban dentistas seropositivos y llegaban a solicitar
atención PVVS.
Los resultados arrojaron que 74.9 por
ciento de los encuestados manifestó preocupación
sobre la posibilidad de contagio en la clínica,
a la vez que sólo 21.2 por ciento se dijo dispuesto
a continuar su tratamiento conociendo que en el establecimiento
se atendía a personas VIH positivas, en tanto
que 20 por ciento afirmó que continuaría
acudiendo al consultorio sabiendo que sería tratado
por cirujanos dentistas portadores del virus.
Entre las conclusiones del reporte destaca
la necesidad de establecer medidas de control de infecciones
en la práctica dental y de incrementar la confianza
de la población en las normas establecidas, lo
que conlleva a la necesidad de poner en marcha programas
educativos que mejoren el nivel de conocimientos de
la sociedad sobre el grado de riesgo en una clínica
dental.
Al respecto, Sakar Allende comenta que
una de las prioridades de la ADM fundada en 1942 y que
agrupa a todas las asociaciones de odontólogos
de la República Mexicana-, ha consistido en capacitar
a sus integrantes sobre el tema por medio de conferencias
y seminarios con la intención de que las y los
dentistas pertenecientes a la organización se
prevengan y cuiden a sus pacientes, y aseguró
que actualmente la comunidad odontológica “está
muy preocupada por este tipo de patología por
lo que se han tomado medidas preventivas adecuadas para
atender a estas personas”.
Señala que no obstante que hay
reportes que indican la presencia del VIH en la saliva
de algunas personas infectadas, en ninguna parte del
mundo hay evidencias de que la pandemia pueda transmitirse
por medio de este fluido bucal y niega conocer algún
caso registrado con estas características en
México.
El doctor advierte que la única
forma en la que puede transmitirse el VIH durante el
tratamiento dental es cuando se entra en contacto con
la sangre de una persona seropositivo, riesgo por el
cual todos los dentistas siguen rutinariamente normas
de higiene y control de la infección para prevenir
la transmisión como la limpieza y esterilización
de los instrumentos y superficies después del
tratamiento y el uso de artículos desechables
como guantes o agujas que son los medios que emplea
el odontólogo para proteger a los pacientes.
“Hace aproximadamente una década
en Estados Unidos trascendió que supuestamente
un dentista portador había infectado a varios
pacientes, pero realmente no fue así, lo que
sucedió fue que se trataba de un grupo de drogadictos
que compartía jeringas y acudía con el
mismo odontólogo, además se comprobó
que el profesionista no tomaba en cuenta las recomendaciones
hechas por la Asociación Dental Americana para
estos casos”, explicó.
En ese sentido, Alfredo Sakar, quien
es egresado de la Universidad Tecnológica de
México, califica a no pocos medios de comunicación
de “amarillistas” ya que desde su punto
de vista, se han encargado de difundir aspectos de la
epidemia basados en el prejuicio que generan temor en
la población, misma que tiene la responsabilidad
de documentarse en torno al VIH y fomentar el autocuidado
para que de esta manera cuando lleguen a solicitar atención
dental cuestionen a los odontólogos sobre las
medidas preventivas aplicadas en las clínicas.
Según datos de la ADM, la situación
de la odontología en México es complicada
debido a que la oferta rebasa a la demanda ya que existen
65 mil dentistas, de los cuales la mitad son mujeres
y el 50 por ciento de ellas se ha casado y no ejerce,
a la vez que el resto pronto se enfrenta a la situación
real de la profesión en un país en el
que sobran cirujanos dentistas dispuestos a ofrecer
servicios que no siempre son requeridos debido a los
elevados costos, por lo que de acuerdo con cálculos
de la organización, a nivel nacional sólo
ejercen 10 mil profesionistas.
El vocero de la ADM organismo que a
la fecha aglutina a 4 mil 500 odontólogos de
todo el país-, dice a NotieSe que a raíz
de la aparición del VIH/sida la cultura de trabajo
de estos profesionistas se ha modificado, “es
totalmente distinta, por ejemplo, antes del surgimiento
de la pandemia se decía que con guantes no se
podía laborar, en cambio, hoy puedo asegurar
que no existe dentista que no los utilice”.
Pero un adecuado y eficaz cuidado de
la dentadura de las PVVS no depende de manera exclusiva
del cirujano dentista, enfatiza Sakar Allende, pues
es necesario trabajar en coordinación con otros
profesionales de la salud como el psicólogo,
el médico general y diversos especialistas de
la odontología como el periodoncista y el endodoncista
para que el tratamiento se efectúe en un ambiente
de seguridad tanto para el portador como para los médicos
que lo atienden y los usuarios en general.
Entrevistado en sus oficinas ubicadas
por el rumbo del Hipódromo de las Américas,
el odontólogo rechaza tajantemente la idea de
que las personas dejen de acudir a los consultorios
dentales ante el temor de ser contagiados con el VIH
y menciona que la atención y el tratamiento dental
son aspectos esenciales y muy importantes de la salud
personal por lo que el temor de contraer el virus debe
ser juzgado en ese contexto. “Son tan pequeños
los riesgos de contagio que no tiene sentido evitar
el tratamiento”, expresó.
El doctor Alfredo Sakar dijo que en
México se carece de una adecuada cultura dental
fomentada por los mismos dentistas quienes no crean
hábitos adecuados entre la población.
“La gente acostumbra visitar el consultorio dental
sólo para que les parchen los dientes o les resuelvan
el dolor de muelas, lo que los convierte en pacientes
de paso, situación que conlleva a una incidencia
de caries cercana al 97 por ciento, cifra contrastante
con la registrada en Estados Unidos en donde el 96 por
ciento de la población no tiene caries”,
señaló.
Para el experto, lo anterior es resultado
de la puesta en marcha de intensas campañas de
prevención por parte de las autoridades de salud
estadounidenses, lo que ha provocado el agotamiento
de este mercado y el nacimiento de uno nuevo: el de
la odontología cosmética, mismo que con
la ayuda de los medios de comunicación recauda
anualmente millones de dólares en ganancias.
Finalmente, de acuerdo con un protocolo
de manejo de pacientes con infección por el VIH/sida,
elaborado por investigadores de la Universidad Autónoma
de Guadalajara, las medidas de prevención que
deben imperar en consultorios y clínicas dentales
son las siguientes:
Procedimientos en Consultorios
El médico odontólogo y
el personal de odontología deben usar bata, máscara
y lentes protectores así como guantes durante
todos los exámenes que realice. Los guantes deben
ser usados sólo una vez, utilizando guantes nuevos
con cada paciente, éstos guantes no deben ser
lavados.
Esterilización
Si es posible debe utilizarse la mayor
cantidad de dispositivos desechables. Los autoclaves
de vapor, esterilizadores de vapor o las unidades de
calor, pueden ser utilizadas para esterilizar todos
los instrumentos y otros dispositivos que llegan a estar
en contacto con la boca y no son desechables. Las piezas
manuales y sus partes no pueden ser esterilizadas en
frío y deben ser esterilizadas con calor de acuerdo
a las instrucciones de su fabricante. Deben lavarse
los instrumentos con agua por 20-30 segundos antes de
ser sometidos a esterilización. Cuando no es
posible la esterilización deben usarse soluciones
de glutaraldehido como desinfectante. Estas soluciones
deben cambiarse de acuerdo a las recomendaciones del
fabricante para mantener su efectividad.
Las superficies que pueden estar en
contacto con sangre o saliva deben ser desinfectadas
con soluciones diluidas de hipoclorito de sodio (1/10
a 1/100), dependiendo de la cantidad de material presente
en la superficie, y soluciones yodadas. Las aplicaciones
repetidas de soluciones cloradas pueden dañar
algunas superficies.
El personal no debe manejar agujas y
sólo deben colocarlas en los contenedores especiales
para objetos punzo-cortantes. Todo el material de desperdicio
deberá ser colocado en bolsas de plástico,
las cuales se manejarán de acuerdo a las leyes
locales.
Impresiones
Las impresiones deben ser desinfectadas
en soluciones yodadas antes que el modelo sea vertido.
La mayor parte de materiales de impresiones toleran
este procedimiento.
Tratamiento Dental
El riesgo de contraer o diseminar la
infección por el VIH a través del tratamiento
dental es muy bajo. La negativa de tratamiento dental
para los portadores conocidos de la infección
por el VIH sólo alienta a los pacientes a buscar
cuidado donde sea y a mentir acerca de su historial
médico. Todos los pacientes, si son portadores
de la infección por el VIH asintomáticos
o sintomáticos, deben tener acceso al tratamiento
dental.
La Asociación Dental Mexicana
está ubicada en Ezequiel Montes #92, colonia
Tabacalera, México, D.F. Tels. 5566-6133 y 01-800-800-2361.
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